Sunseeker 115
35 metros de eslora rumbo a Formentor
- 35m
- 12 invitados
- 5 camarotes
- 23kn
El Mangusta 92 tiene la línea tensa y el porte deportivo que distinguen a los cascos de Mangusta: una proa afilada, cubiertas bajas y una silueta pensada para moverse rápido sin renunciar a la comodidad. A bordo, el comedor al aire libre organiza las comidas en cubierta con vistas abiertas al mar, mientras que las cuatro cabinas reparten el espacio interior para doce huéspedes sin sensación de estrechez. Es un barco que se siente ágil desde la caña del timón, pero que conserva los rincones de descanso propios de un yate pensado para varios días a bordo.
Con una velocidad de crucero cercana a los 36 nudos, el Mangusta 92 cubre distancias que otros yates de su tamaño recorrerían más despacio. Desde una base como Puerto Portals o Club de Mar Palma, esto permite plantear jornadas que combinan varias calas en una sola salida, por ejemplo enlazando Porto Cristo con Cala Mondragó y Cala Pi en la costa este, o adelantando una escapada hacia Cabrera cuando el permiso de acceso al parque nacional está confirmado con antelación. La plataforma de baño facilita las paradas para nadar entre tramo y tramo, sin que el ritmo de la navegación se resienta.
Las cuatro cabinas abren también la puerta a itinerarios de varios días, con aprovisionamiento coordinado antes de zarpar para cubrir las comidas a bordo sin depender de puertos intermedios. Es una opción que conviene a grupos de hasta doce personas que buscan velocidad y autonomía a partes iguales: familias que quieren alternar calas tranquilas con jornadas más largas, o grupos de amigos que prefieren un yate deportivo capaz de moverse con soltura por la costa de Mallorca y, cuando las condiciones y la planificación lo permiten, plantear una travesía más larga hacia el archipiélago de Cabrera o incluso hacia Ibiza.